Quisiera, de vez en cuando
poder hablar de mi, de lo que siento,
saber mentir cuando hablo
poder decir que no te quiero.
Pero lo cierto, es que no puedo
mentirte a ti es mentirme a mi
y no quiero sentir que me quemo,
por dentro, cuando empiezo a mentir.
No quiero morir en el intento
de contar bien las cosas,
de hablar de mis sentimientos,
de decir que es lo que me importa.
Por eso sé que no debo mentir,
debo cuidar lo que sale de mi boca,
he de tener en cuenta que te puedo herir
si cuando hablo, no es buena hora.
Debo sentir todo lo que digo
y siempre que lo intento
siento despues que he mentido,
que me duele el alma, que me muero.
No debo decir más palabras,
he de dejar que hable mi cuerpo,
que nunca miente, que no engaña,
que siempre es correcto en ese aspecto.
Sé que debería llamar a tu puerta,
esperar a que salgas para darte un beso
y aún en la entrada apartar tu melena,
acariciarte, y continuar dentro.
Y decir, niña bonita,
las cosas cambian,
lo que dije ayer no era mentira,
pero he de partir
siento herirte, mi vida,
cuando me vaya
llevaré conmigo tu sonrisa,
tus labios a medio abrir,
mis sentimientos en la mochila.
Y pedir, que no llores
que pronto has de encontrar
a alguien que transforme
tu mundo, que cambie tu verdad,
que hará de las nubes soles
que iluminen tu caminar.
Y sentir, que no te abandono,
que me voy pero volveré,
este tiempo no estaremos solos,
que en mis recuerdos te encontraré.
Cuando piense que estoy loco
pensaré en ti y te llamaré
por esta vez, veré que todo
cambiará y en mis labios sentiré
tus besos, abriré los ojos,
te buscare entre la gente y no te veré.
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martes, 24 de junio de 2014
martes, 17 de junio de 2014
Flor de primavera
Duerme
en silencio,
si
tu la ves,
algo
te quema por dentro.
Ángel
cuando duerme,
de
tanto mirarla,
los
ojos duelen.
Mil
caricias, mil gestos,
sus
ojos mariposas,
batiendo
alas al viento.
Una
luz ilumina el cielo
si
su sonrisa
es
tuya por un momento.
Sólo
compararla con otra
es
un desprecio,
la
perfección no tiene
copias.
No
he conocido nunca
a
nadie como ella,
mi
vida ya es sólo suya.
En
el cielo mil estrellas
y
entre todas la más bella
lleva
su nombre en su estela.
A
su lado no hay noches,
es
eterno el día,
si
ella no se esconde.
Una
flor de primavera
nació
con ella y trajo
una
caricia eterna.
Las
gotas del rocío reflejan,
que
ella en realidad
es
casi una princesa.
Se
empeña en negarlo,
pero
el paraíso
está
a su lado.
Su
vacío es la tristeza
de
perderla para siempre
de
no tener su presencia.
Echarla
de menos
es
vivir por ella,
aferrado
a su recuerdo.
Lo
normal es quererla,
sin
poder evitarlo
cuando
la sientes cerca.
En
el cielo una estrella
dejó
para ella un hueco,
al
verla se quedó ciega.
En
el cielo mil estrellas
y
entre todas es la más
bella,
mi
corazón es para ella.
viernes, 13 de junio de 2014
Contigo
Porque te quiero tanto,
porque te llevo dentro,
porque has alejado
y no has vuelto,
ya no sé si debo,
contarte algo
que ahora siento.
Porque este lago
aún no se ha secado,
porque si me faltas
nadie me acompaña,
no sé si decirte
que hoy estoy triste,
que desde que te has ido
no encuentro el camino,
que este paseo,
se me antoja eterno,
porque no te encuentro.
Destruye los recuerdos
de aquellos tiempos
en los que mentía,
cuando te decía
que no te quería.
Porque ahora siento
que no fui sincero,
que en cada mentira
se me iba la vida.
Recuerda como era
aquella primavera,
en medio de un otoño
que con su viento rojo
no pudo llevarse todo.
Recuerda que eras tu
mi norte y mi sur,
mi rosa de los vientos,
mi alma y mi cuerpo.
Abre bien esa puerta,
que nunca fue abierta,
que al llegar se cierra
para que nadie pase
y quien entra ya no sale.
Déjame que juegue,
deja que lo intente,
que esta vez igual puedo
ganar en tu juego.
Que si no, no quiero
que seas tu el centro,
y no puedo apartarte
ni un solo instante.
Dime que si amanece,
la semilla aún crece
y si algún día florece,
vendrás a contarme
que de marchitarse
puede que se acabe
de tu vida una parte.
Déjame escucharte
que no apagaste
la pasión en llamas
y que te acompaña
vayas donde vayas.
Di en este momento,
que con un solo gesto
se para el tiempo,
que en mis palabras
nunca te encontrabas,
que creías que no soñaba
con verte cada mañana.
Recuerda como era
aquella primavera,
porque está ya de vuelta
y no habrá quien pueda
llevarsela a otras tierras,
que conmigo se queda.
Sabes que eres tu
mi norte y mi sur,
que tu eres mi luz,
que mi corazón no sabe
de puntos y aparte,
que todo es seguido
y en este camino
solo quiero estar contigo.
Titulo
Hoy que estas lejos,
es cuando te siento,
es que te veo en sueños.
Palabras al viento,
fueron los deseos
que no borró el tiempo.
Canciones lejanas,
historias pasadas
que me acompañan.
Son los recuerdos
de otro momento
que se fue y no ha vuelto.
Mi vida entera,
si me lo pidiera
yo daría por ella.
Que siento cada día,
que en su lejanía,
se me va la vida.
porque te llevo dentro,
porque has alejado
y no has vuelto,
ya no sé si debo,
contarte algo
que ahora siento.
Porque este lago
aún no se ha secado,
porque si me faltas
nadie me acompaña,
no sé si decirte
que hoy estoy triste,
que desde que te has ido
no encuentro el camino,
que este paseo,
se me antoja eterno,
porque no te encuentro.
Destruye los recuerdos
de aquellos tiempos
en los que mentía,
cuando te decía
que no te quería.
Porque ahora siento
que no fui sincero,
que en cada mentira
se me iba la vida.
Recuerda como era
aquella primavera,
en medio de un otoño
que con su viento rojo
no pudo llevarse todo.
Recuerda que eras tu
mi norte y mi sur,
mi rosa de los vientos,
mi alma y mi cuerpo.
Abre bien esa puerta,
que nunca fue abierta,
que al llegar se cierra
para que nadie pase
y quien entra ya no sale.
Déjame que juegue,
deja que lo intente,
que esta vez igual puedo
ganar en tu juego.
Que si no, no quiero
que seas tu el centro,
y no puedo apartarte
ni un solo instante.
Dime que si amanece,
la semilla aún crece
y si algún día florece,
vendrás a contarme
que de marchitarse
puede que se acabe
de tu vida una parte.
Déjame escucharte
que no apagaste
la pasión en llamas
y que te acompaña
vayas donde vayas.
Di en este momento,
que con un solo gesto
se para el tiempo,
que en mis palabras
nunca te encontrabas,
que creías que no soñaba
con verte cada mañana.
Recuerda como era
aquella primavera,
porque está ya de vuelta
y no habrá quien pueda
llevarsela a otras tierras,
que conmigo se queda.
Sabes que eres tu
mi norte y mi sur,
que tu eres mi luz,
que mi corazón no sabe
de puntos y aparte,
que todo es seguido
y en este camino
solo quiero estar contigo.
Titulo
Hoy que estas lejos,
es cuando te siento,
es que te veo en sueños.
Palabras al viento,
fueron los deseos
que no borró el tiempo.
Canciones lejanas,
historias pasadas
que me acompañan.
Son los recuerdos
de otro momento
que se fue y no ha vuelto.
Mi vida entera,
si me lo pidiera
yo daría por ella.
Que siento cada día,
que en su lejanía,
se me va la vida.
jueves, 12 de junio de 2014
Ángeles
Hasta entonces, nunca creí en el destino
en mi tierra dejé mi amor
y me embarqué sin rumbo fijo
buscando algo que debía ser mejor.
- Encontrarás a otra, alguien me dijo.
- Lo siento, no te creo, respondí yo.
Pero fue el destino quien quiso
que lejos de mi tierra, lejos de todos,
te conociera, me hablaras, fueramos amigos,
nos escapáramos de clase solos
a cualquier lugar, a tomar un café bien frío
o unas cañas, sólo por no volver a casa.
Me contabas lo que te preocupaba, me dejabas perdido,
contabas tantas cosas y yo no contaba nada.
Durante más de un año,
la historia en nada cambió
pero llegó el momento señalado
de abrir, por fin, mi corazón
y allí estabas tu, siempre a mi lado
me miraba, prestabas toda tu atención
a mis desvaríos, cogiste mis manos
y dijiste no te preocupes por favor.
Dabas remedios, me dabas consuelo
y me di cuenta de que en ti
podía confiar, contarte mis sueños,
con la seguridad de poder decir
cualquier cosa y no me ibas a juzgar.
Pretendías verme siempre sonreir,
como tu, sé que nadie me entenderá,
nadie logrará que me olvide de ti.
Tierna, dulce como los ángeles
que en tu nombre has de llevar.
Fuerte, dura como los árboles
que nunca sombra te harán.
Dulce espera me acompaña
si cada día se que a mi lado estarás.
Tierna niña desengañada
de amores que nunca faltarán.
Fuerte amistad que nos ata
con un nudo que nadie aflojará.
Dura pared que nos separa
el tiempo que a mi lado no estás.
Ahora sé que existe el destino
en tu tierra dejé algo de amor
y me embarqué con rumbo fijo
dejando, de mi vida, lo mejor.
- La dejas sola, alguien me dijo.
- Le dejo mi corazón, respondí yo.
en mi tierra dejé mi amor
y me embarqué sin rumbo fijo
buscando algo que debía ser mejor.
- Encontrarás a otra, alguien me dijo.
- Lo siento, no te creo, respondí yo.
Pero fue el destino quien quiso
que lejos de mi tierra, lejos de todos,
te conociera, me hablaras, fueramos amigos,
nos escapáramos de clase solos
a cualquier lugar, a tomar un café bien frío
o unas cañas, sólo por no volver a casa.
Me contabas lo que te preocupaba, me dejabas perdido,
contabas tantas cosas y yo no contaba nada.
Durante más de un año,
la historia en nada cambió
pero llegó el momento señalado
de abrir, por fin, mi corazón
y allí estabas tu, siempre a mi lado
me miraba, prestabas toda tu atención
a mis desvaríos, cogiste mis manos
y dijiste no te preocupes por favor.
Dabas remedios, me dabas consuelo
y me di cuenta de que en ti
podía confiar, contarte mis sueños,
con la seguridad de poder decir
cualquier cosa y no me ibas a juzgar.
Pretendías verme siempre sonreir,
como tu, sé que nadie me entenderá,
nadie logrará que me olvide de ti.
Tierna, dulce como los ángeles
que en tu nombre has de llevar.
Fuerte, dura como los árboles
que nunca sombra te harán.
Dulce espera me acompaña
si cada día se que a mi lado estarás.
Tierna niña desengañada
de amores que nunca faltarán.
Fuerte amistad que nos ata
con un nudo que nadie aflojará.
Dura pared que nos separa
el tiempo que a mi lado no estás.
Ahora sé que existe el destino
en tu tierra dejé algo de amor
y me embarqué con rumbo fijo
dejando, de mi vida, lo mejor.
- La dejas sola, alguien me dijo.
- Le dejo mi corazón, respondí yo.
lunes, 9 de junio de 2014
A tu lado
Tropezar y volver a caer,
es mi destino.
Nunca lograré aprender
lo que siempre quise saber,
estoy perdido.
Nunca me quise enamorar.
hace daño.
Verte cada día y no poderte tocar
hablar contigo y querer más,
duele tanto.
Mis palabras se contradicen,
mienten siempre.
Mis sentimientos me piden
saber que también existen,
tal vez acierten.
Quisiera estar a tu lado,
cada día.
Decirte que me siento extraño,
que esto antes no había pasado,
en mi vida.
Asumir todos mis errores
me da miedo.
Pedirte que me perdones,
que la culpa fue de la noche.
ya no puedo.
Me cuesta tanto olvidarte,
tengo miedo.
Creo que de tanto desearte,
me olvidé de contarte,
mis silencios.
Y ahora que está lejos,
por ti muero.
Nunca dije 'te quiero',
no encontré el momento,
tenía miedo.
Carece de sentido
pedir que vuelvas.
Pero estoy perdido,
sólo quiero estar contigo,
y tu te alejas.
Mis noches vacías sin ti,
en silencio.
Ahora que debo seguir,
sólo quedan en mi,
tus recuerdos.
Toco el cielo con las manos,
si te veo.
Escucho palabras gritando,
que ya me has olvidado,
no las creo.
Solo me quedan tus recuerdos,
van conmigo.
Si no sabes lo que siento,
que te guardo mis besos,
te lo digo.
Ahora puedo enamorarte,
estoy seguro.
Todo lo que tengo quiero darte,
esta vez no voy a fallarte,
te lo juro.
es mi destino.
Nunca lograré aprender
lo que siempre quise saber,
estoy perdido.
Nunca me quise enamorar.
hace daño.
Verte cada día y no poderte tocar
hablar contigo y querer más,
duele tanto.
Mis palabras se contradicen,
mienten siempre.
Mis sentimientos me piden
saber que también existen,
tal vez acierten.
Quisiera estar a tu lado,
cada día.
Decirte que me siento extraño,
que esto antes no había pasado,
en mi vida.
Asumir todos mis errores
me da miedo.
Pedirte que me perdones,
que la culpa fue de la noche.
ya no puedo.
Me cuesta tanto olvidarte,
tengo miedo.
Creo que de tanto desearte,
me olvidé de contarte,
mis silencios.
Y ahora que está lejos,
por ti muero.
Nunca dije 'te quiero',
no encontré el momento,
tenía miedo.
Carece de sentido
pedir que vuelvas.
Pero estoy perdido,
sólo quiero estar contigo,
y tu te alejas.
Mis noches vacías sin ti,
en silencio.
Ahora que debo seguir,
sólo quedan en mi,
tus recuerdos.
Toco el cielo con las manos,
si te veo.
Escucho palabras gritando,
que ya me has olvidado,
no las creo.
Solo me quedan tus recuerdos,
van conmigo.
Si no sabes lo que siento,
que te guardo mis besos,
te lo digo.
Ahora puedo enamorarte,
estoy seguro.
Todo lo que tengo quiero darte,
esta vez no voy a fallarte,
te lo juro.
martes, 3 de junio de 2014
Nadie dijo fácil (final)
Si quieres leer las primeras líneas, vete antes aquí:
http://enasonante.blogspot.com/2014/05/nadie-dijo-facil-primera-parte.html
y aquí:
http://enasonante.blogspot.com/2014/05/nadie-dijo-facil-segunda-parte.html
http://enasonante.blogspot.com/2014/05/nadie-dijo-facil-primera-parte.html
y aquí:
http://enasonante.blogspot.com/2014/05/nadie-dijo-facil-segunda-parte.html
Itziar pasó el resto de la noche
con Dani, Encina, Luis… Todos se preguntaban por lo que había
pasado durante el concierto. Sabían que Itziar y David habían
estado juntos, que Itziar parecía estar pensando en otra cosa y no
sabían nada de David. Ninguno se atrevió a preguntar nada, por si
acaso, temiendo la respuesta que se imaginaban. Nunca hasta entonces
la habían visto de esa manera y eso les inquietaba. Se fueron ellos
también a tomar unas copas. Encina fue al baño con Itziar, allí
trató sacar el tema.
- Oye, ¿qué tal el concierto?
- Bien -desde dentro del baño,
contestó friamente tratando de evitar la conversación-.
- Estuviste con David, ¿no?
- Si.
- ¿Y…?
- ¿Qué quieres saber -se oyó
el ruido del agua y salió cerrando la puerta-?
- Si pasó algo.
- Pues no, nada en especial.
Estuvimos juntos durante el concierto, ya sé que dije que volvería,
pero él estaba un poco mal y creí que debía quedarme con él.
- Sabes que eso me da igual…
¿Te besó?
- No.
- Tía, parece que estuvieras en
un interrogatorio.
- Tal vez porque tu haces que lo
parezca.
- Vale, ya lo dejo.
Volvieron junto a los demás, no
hubo más comentarios el resto de la noche, poco después cada uno se
fue a su casa. Tumbada en la cama, Itziar pensaba en David. Estaba
confusa, por primera vez en su vida no sabía lo que sentía hacia
alguien. Sabía que le gustaba, pero eso no tenía más importancia,
le gustaba mucha gente, y no por eso tenía que ocurrir nada entre
ellos. A su mente llegó la pregunta de Encina ¿Te
besó?. Le hizo
pensar. Tal vez debía haberlo hecho ella, tal vez no debería haber
estado todo el concierto con David, pero el tiempo que duró el
concierto era lo único que deseaba hacer. Tenía tantas dudas que
incluso empezaba a dudar de si realmente le gustaba a él, pese a sus
múltiples intentos de salir con ella. Tenía tan sólo veinte años
y una carrera a medio hacer, en su vida no cabían relaciones y menos
en la distancia. Ya había pasado por eso el primer año con Luis y
no tenía fuerzas ni ganas de volver a intentarlo. Entre sus
pensamientos de lo que había hecho aquella noche, lo que debía
haber hecho y lo que haría el día siguiente, el sueño irrumpió
lentamente en su mente y se quedó dormida, soñando con aquella
noche.
jueves, 29 de mayo de 2014
Nadie dijo fácil (segunda parte)
Si quieres leer las primeras líneas, vete antes aquí:
http://enasonante.blogspot.com/2014/05/nadie-dijo-facil-primera-parte.html
http://enasonante.blogspot.com/2014/05/nadie-dijo-facil-primera-parte.html
Se apagó la luz y, rápidamente,
el escenario se quedó vacío. La luz volvió y comenzó a sonar
música de los Rolling mientras todos buscaban la salida. Itziar se
había marchado a buscar a los amigos que había dejado olvidados
todo el concierto y David en busca del manager, para convenir el
lugar en que tendría lugar la entrevista. Desapareció durante unos
instantes y volvió con bastante prisa.
- Pablo, recoge todo, nos vamos.
- ¿Y la entrevista?
- Luz ya está en el hotel,
tenemos veinte minutos para estar allí o no hay entrevista.
- ¿Quienes van?
- Sólo podemos estar tres, y por
lo visto vamos a tener que esperar bastante. Marcos, ¿tienes algo
por la mañana?
- No.
- Pues entonces, venís tu y
Pablo.
Un poco malhumorado, Pablo
recogió la cámara tan rápido como pudo, Marcos trataba de que no
se enfadase en exceso. Salieron tan pronto del pabellón como
pudieron y se dirigieron hacia el hotel. El tráfico hacía imposible
ir en coche y además no encontraron a nadie que pudiera llevarlos,
por lo que fueron andando. No estaba demasiado lejos el hotel, pero
la cámara y los focos pesaban bastante. Al llegar a la recepción
del hotel, Pablo y Marcos se sentaron juntos. David se recostó en un
sofá, sacó una tarjeta y un boligráfo del bolsillo de su chaqueta
y se puso a escribir lo que debía se la entrevista. Poco a poco,
fueron llegando el resto de los medios de comunicación, David ni se
percató, seguía a lo suyo, escribiendo, mirando de vez en cuando al
techo y escribiendo breves esbozos. Se abrió el ascensor y salió de
él el manager.
- Luna baja en diez minutos, está
muy cansada y mañana tenemos concierto en Oviedo, así que tenéis
que ser breves.
- Va a ser entrevista individual
o rueda de prensa -preguntó alguien-.
- Cuantos sois…-comenzó a
contar el número de medios que estaban allí-. Sois la hostia…
Hacemos una cosa, los de prensa y radio juntos y vosotros -señaló a
Pablo y Marcos que estaban colocando los focos- teneis diez minutos,
después.
Antes de cinco minutos se volvió
a abrir el ascensor con Luna y su inseparable manager. Ella bajó casi
sin maquillaje, con ropas anchas de colores brillantes y sobre la
cabeza un pequeño sombrero de lentejuelas de colores. Saludó a
todos, se sentó en la silla central de una larga mesa y al otro lado
todos los periodistas, colocando micrófonos y grabadoras. Estuvieron
más de media hora. En la cara de ella se notaba el cansancio, pero
cuando acabaron, se puso a firmar autógrafos para todos ellos, que
guardaban sus papelitos como si fueran las joyas de la corona. Ya
eran más de las tres de la madrugada, la sala se quedó casi vacía.
David se dirigió a Pablo y le dijo más o menos como quería los
planos, se sentó al lado de Luna.
- ¿Algún tema prohibido?
- No -esbozó una media sonrisa
de sorpresa por la pregunta-. Pero ten en cuenta la hora que es, no
me metas en muchos líos.
- Será difícil, pero lo
intentaré.
El compromiso había sido de diez
minutos pero se alargó hasta la media hora y de haber sido por
ellos, habría durado bastante más. Había un ambiente extraño en
la conversación, parecía como si se tratara de dos amigos que hacía
mucho tiempo que no se veían y estaban hablando mientras tomaban
unas copas en un bar. A todos extrañó aquello, pero ninguno decía
nada, porque aquello estaba quedando bastante bien. Estaban hablando
de casi todo lo que ningún otro periodista se había atrevido a
preguntar. David hizo su primera entrevista a Más que amigos un
año atrás y no había quedado conforme con el resultado, porque
según él, no se puede entrevistar a alguien a quien se admira y
tratar de sacar algo interesante de la conversación. Decía que
aunque se trate de evitar, el entrevistador es ser humano antes que
cualquier otra cosa y sus sentimientos acaban influyendo y deja pasar
oportunidades en las que tiene al entrevistado dispuesto a contestar
a cualquier pregunta de modo que la respuesta pueda ser utilizada
como un titular. Luna no era Más que amigos, a ella no la
admiraba, aunque reconocía que posiblemente tenía mas calidad.
Se despidieron con dos besos. El
mal humor del que había hecho gala con anterioridad, había
desaparecido y se ofreció a llevar él la cámara. Pablo estaba
cansado y no se negó. Llegaron al estudio hacia las cuatro y media.
Colocaron todas las cosas en su lugar, cerraron la puerta y se
marcharon juntos. Marcos sugirió ir a tomar algo, David casi obligó
a Pablo a aceptar la propuesta y entraron en el primer bar que
encontraron abierto.
- Oye Pablo, que creo que me pasé
un poco contigo…
- ¿Sólo un poco?
- Vale, me pasé bastante, pero
sabes lo que hemos estado esperando esto y casi lo jodes por no mirar
lo que había en la bolsa antes de salir.
- Yo había dejado todo preparado
esta tarde porque sabía que iba a llegar muy pillado de cenar, dejé
el jack dentro, pero algún gilipollas anduvo tocando los cojones
donde no debía y luego la culpa y el pateo son para mi.
- ¡Luis! - Pablo y David miraron
hacia la puerta, pensando que estaba entrando Luis-, fue él, estoy
seguro de que fue él quien sacó el jack de la bolsa. Cuando yo me
iba se quedó en el control para meter lo de las motos de ayer.
- Bueno, que más da. Lo
importante es que al final todo ha salido bien, a ver que tal ha
quedado la entrevista.
- De vicio, has estado como en
tus mejores tiempos.
- Marcos, ya sabes que no me
gustan los pelotas.
- No es pelota, te dice la
verdad. Parecía… no sé, como si… ha sido la hostia. Erais tu y
ella, y nada más, ni cámaras, ni focos, ni nada. Si lo montas bien,
es para guardarlo con el caviar.
- Si lo montamos… porque mañana
quiero veros allí a las diez, hay que sacarlo a mediodía.
- ¿Estás loco? Yo me he
levantado a las ocho para preparar la mierda de los reportajes del
programa de Dani, que no tenía nada.
- Joder, pues yo sólo no lo
monto, que luego decís que tengo afán de protagonismo. Tu Pablo,
¿qué dices?
- Yo tengo mucho sueño y ya son
las cinco, pero si no hay mas remedio…
Cuando salieron del bar eran casi
las seis y de no haber sido porque cerraba se hubieran quedado allí
un buen rato más. Despues de la tormenta que recibió Pablo, llegó
la tranquilidad que deja haber dicho lo que se siente sin pensar lo
que se dice. Pablo, David y Marcos siempre se han llevado bien porque
son muy parecidos, les gustan las cosas bien hechas y no guardarse
nada, para no llegar a explotar con nadie.
martes, 27 de mayo de 2014
Nadie dijo fácil (primera parte)
El pabellón estaba completamente
lleno, las luces desaparecieron y tras el telón del escenario
aparecía una luz que marcaba una silueta. Cayó el telón, la música
comenzó a sonar, con mucha fuerza, sin estridencias. Un sólo de
guitarra, la música inundaba la sala entre los gritos de la
multitud. Un brusco movimiento de la cabeza del guitarrista hizo
ondear su melena en el viento, marcando la señal. Completa
oscuridad, ya solo sonaba la batería, un cañón de luz rompió la
escena y desde la derecha del escenario comenzó a salir lentamente,
a medio camino entre la timidez y la sedución, una mujer de larga
melena, oscura, completamente lisa. Volvió la música, el concierto
daba sus primeros pasos.
El público no paraba de moverse
hasta el anuncio de la cuarta canción. Esta
es una bellísima canción de amor, una más. La
guitarra acústica llenaba todo con su melodía romántica,
sustituyendo el sonido ensordecedor que marcaba el ritmo hasta
entonces. Las parejas, abrazadas, aprovechaban la melodía para
buscar un contacto que hasta entonces no habían tenido, tal vez
porque habría desentonado. Al finalizar, otro tema de similares
características y un tercero.
- Esta es la canción.
- Debería irme.
- Puedes hacerlo si quieres, yo
no te sujeto. Pero me gustaría que te quedaras.
- Yo quiero quedarme.
Él la abrazó por la espalda,
acariciando sus manos sobre el vientre de ella. Cerró los ojos, por
su mente pasaban demasiadas contradicciones como para hacer algo más
que dejarse llevar por la música y las caderas de ella. Ella no
sabía bien que hacer. Quería pasar con él toda la noche, pero
había abandonado a todos sus amigos y había prometido volver antes
de que empezara el concierto. Además, aquel día era el último que
estaría con algunos de ellos antes de que se fueran para empezar las
clases.
- David.
- ¿Qué?
- ¿Se te ha pasado ya el enfado?
- No estaba enfadado, pero me
molesta mucho que la gente sea tan irresponsable…
- Sólo era un jack, y fue a por
él. Andando.
- Estoy muy a gusto, Itziar, no
me hagas pensar en eso otra vez, si tienes mucho interés, otro día
te cuento lo que pasó.
- Vale. Abrázame.
Eran las palabras que él quería
oir. Sólo quería estar al lado de ella y olvidarse de todos los
demás. Aquella noche estaba siendo muy especial para David. Antes
del concierto, estuvo casi a gritos con Javi porque se habían
olvidado de un jack para la conectar el micrófono a la cámara.
Había estado esperando aquella entrevista más de dos meses. Luna Rojo solamente les concedería unos minutos y si no se hubiera dado
cuenta él, no podría haber hecho la entrevista. David era un poco
maniático, e irritantemente perfeccionista, tenía sus defectos,
pero todos en el Canal Joven sabían apreciar sus dotes de
comunicador, sobre todo por su agudeza haciendo entrevistas. Llevaba
apenas un año delante de la cámara y había logrado convertirse en
el mejor entrevistador del canal. Desde hacía más de medio año,
todas las entrevistas a personas importantes las hacía él si
quería, y si no, preparaba las preguntas para que otro las hiciera,
mientras el se quedaba detrás de la cámara, tratando de innovar en
la búsqueda del plano perfecto para cada pregunta, con la cámara al
hombro. Hacía montajes completamente diferentes a lo que se estaba
haciendo hasta entonces, pero nunca nadie podía criticar con motivo
nada de lo que hacía.
- ¿Ya has pensado como vas a
hacer la entrevista?
- Depende del tiempo que tenga y
si la puedo hacer solo o no. Tengo varias opciones.
miércoles, 21 de mayo de 2014
El amor viaja solo
En la noche, un momento,
tú llamabas a la puerta.
- Pasa, no te quedes fuera.
- Sólo si me das dos besos.
Te puse una copa,
tu guardabas silencio.
Te pregunté algunas cosas,
siempre respondías con miedo.
No dejaba de mirarte,
tu mirabas al suelo.
Comenzaba a enborracharme,
qué pronto pasó el tiempo.
Y después de aquella noche,
no tardamos en vernos,
y el que miente, algo esconde,
lo que esconde, lo lleva dentro.
Todos me decían ¿qué pasa?
¿por qué dejas cabos sueltos?
con estar así, ¿qué ganas?
Sólo espero un buen momento.
Y lo que era un capricho
pasó a ser algo serio.
Yo quería estar contigo,
pero me paraba el miedo
Y al fin una noche solos,
traté de decir "te quiero".
Lo intenté y no supe cómo,
tú paraste mi intento.
Y ahora que estoy solo,
sólo me queda el recuerdo.
Sé que fui un tonto,
por no decir "te quiero".
Sólo quiero estar contigo,
quiero que no sea un sueño
el que seamos más que amigos,
para nadie es ya un secreto.
Ahora sé que he cambiado,
ahora sé que puedo
estar siempre a tu lado
y hacerte feliz todo el tiempo.
Y ahora que estoy solo,
sólo me queda el recuerdo.
Sé que fui un tonto,
por no decir "te quiero".
tú llamabas a la puerta.
- Pasa, no te quedes fuera.
- Sólo si me das dos besos.
Te puse una copa,
tu guardabas silencio.
Te pregunté algunas cosas,
siempre respondías con miedo.
No dejaba de mirarte,
tu mirabas al suelo.
Comenzaba a enborracharme,
qué pronto pasó el tiempo.
Y después de aquella noche,
no tardamos en vernos,
y el que miente, algo esconde,
lo que esconde, lo lleva dentro.
Todos me decían ¿qué pasa?
¿por qué dejas cabos sueltos?
con estar así, ¿qué ganas?
Sólo espero un buen momento.
Y lo que era un capricho
pasó a ser algo serio.
Yo quería estar contigo,
pero me paraba el miedo
Y al fin una noche solos,
traté de decir "te quiero".
Lo intenté y no supe cómo,
tú paraste mi intento.
Y ahora que estoy solo,
sólo me queda el recuerdo.
Sé que fui un tonto,
por no decir "te quiero".
Sólo quiero estar contigo,
quiero que no sea un sueño
el que seamos más que amigos,
para nadie es ya un secreto.
Ahora sé que he cambiado,
ahora sé que puedo
estar siempre a tu lado
y hacerte feliz todo el tiempo.
Y ahora que estoy solo,
sólo me queda el recuerdo.
Sé que fui un tonto,
por no decir "te quiero".
martes, 13 de mayo de 2014
Ponferrada
Duele tanto, a veces, recordar,
los momentos que vivimos,
aquellos que dejamos atrás,
esos que se alejan mas y mas.
La tierra donde crecimos,
los amigos que conocimos
y no veremos jamás.
Las tardes de verano al sol,
los paseos de la mano
que acabaron en amor.
Mi destino me llevó
lejos de los templarios,
de tus montes y tus prados,
de la campana de tu reloj.
Fue pasando el tiempo
en su lento discurrir
y ahora te siento lejos,
ahora es cuando recuerdo
todo lo que en tu seno viví
lo que a tu lado sentí,
eres mi único puerto.
Aquella Virgen morena
que vieron en una Encina,
sigue encerrada en su iglesia,
de la que tanto se espera,
que a ninguno nos olvida
ni olvidará mientras exista.
Ojalá volviera a verla…
Tu castillo aún sigue en pié
sufriendo el paso de los años,
sus muros hoy son papel
que se niega a desaparecer,
y recuerda a los enamorados
que un día le contaron
que no se querían perder.
A tu salida sigue aquel monte
carbón que quiso se parque
con árboles y mil flores
que su historia esconden
y hoy de tu historia ya es parte
de aquel tiempo en que quiso darte
diamantes que quedaron en carbones.
La plaza de las bodegas
celebrando su Navidad
rodeada de cortos y cervezas,
de jóvenes y sus borracheras.
En el centro de ti encontrarás,
junto a tu iglesia, a sus puertas,
mis recuerdos de esa época.
Aún suena aquel viejo reloj,
en el último resto de tu muralla,
aún late su cansado corazón,
forjado en un tiempo mejor.
En la torre la campana,
sigue soñando con las mañanas
en las que decía que salía el sol.
En mi memoria aquel parque,
allí descubrí el amor,
ojalá puedas acordarte…
Para mi fue muy importante,
late distinto mi corazón
desde el día que se enamoró,
para que contarte, ya lo sabes.
Las lágrimas me dejaron ciego
tu eras mi compañera,
mi amiga, mi consuelo,
en aquellos tristes momentos.
Oía tu voz con pena
que decía: ‘no llores por ella’,
con los susurros del viento.
En mi memoria aún quedan
tus calles y tus parques,
tus casas hechas en piedra,
tus bajadas y tus cuestas.
Las frías mañanas en clase,
pensando en escaparme
para sentirte mas cerca.
A nadie podré amar como a ti,
lo que tengo llegaría a darte
si me lo quisieras pedir,
así podría darte algo, que nada di.
Tu fuiste el juez y gran parte
de mi vida y lograste
que hoy yo sea feliz.
Quisiera poder dar un paseo
por el cielo para aprender
a decirte lo que te quiero.
Es imposible, no puedo
correr por el cielo sin red,
ni encontrar un poeta bajo piel
que cuente lo que por ti siento.
Ahora que te siento tan lejos
me dan ganas de dejar todo.
Sin ti me estoy muriendo
sin ti es que me pierdo.
Lejos me siento tan sólo,
que me estoy volviendo loco
por quererte como te quiero.
los momentos que vivimos,
aquellos que dejamos atrás,
esos que se alejan mas y mas.
La tierra donde crecimos,
los amigos que conocimos
y no veremos jamás.
Las tardes de verano al sol,
los paseos de la mano
que acabaron en amor.
Mi destino me llevó
lejos de los templarios,
de tus montes y tus prados,
de la campana de tu reloj.
Fue pasando el tiempo
en su lento discurrir
y ahora te siento lejos,
ahora es cuando recuerdo
todo lo que en tu seno viví
lo que a tu lado sentí,
eres mi único puerto.
Aquella Virgen morena
que vieron en una Encina,
sigue encerrada en su iglesia,
de la que tanto se espera,
que a ninguno nos olvida
ni olvidará mientras exista.
Ojalá volviera a verla…
Tu castillo aún sigue en pié
sufriendo el paso de los años,
sus muros hoy son papel
que se niega a desaparecer,
y recuerda a los enamorados
que un día le contaron
que no se querían perder.
A tu salida sigue aquel monte
carbón que quiso se parque
con árboles y mil flores
que su historia esconden
y hoy de tu historia ya es parte
de aquel tiempo en que quiso darte
diamantes que quedaron en carbones.
La plaza de las bodegas
celebrando su Navidad
rodeada de cortos y cervezas,
de jóvenes y sus borracheras.
En el centro de ti encontrarás,
junto a tu iglesia, a sus puertas,
mis recuerdos de esa época.
Aún suena aquel viejo reloj,
en el último resto de tu muralla,
aún late su cansado corazón,
forjado en un tiempo mejor.
En la torre la campana,
sigue soñando con las mañanas
en las que decía que salía el sol.
En mi memoria aquel parque,
allí descubrí el amor,
ojalá puedas acordarte…
Para mi fue muy importante,
late distinto mi corazón
desde el día que se enamoró,
para que contarte, ya lo sabes.
Las lágrimas me dejaron ciego
tu eras mi compañera,
mi amiga, mi consuelo,
en aquellos tristes momentos.
Oía tu voz con pena
que decía: ‘no llores por ella’,
con los susurros del viento.
En mi memoria aún quedan
tus calles y tus parques,
tus casas hechas en piedra,
tus bajadas y tus cuestas.
Las frías mañanas en clase,
pensando en escaparme
para sentirte mas cerca.
A nadie podré amar como a ti,
lo que tengo llegaría a darte
si me lo quisieras pedir,
así podría darte algo, que nada di.
Tu fuiste el juez y gran parte
de mi vida y lograste
que hoy yo sea feliz.
Quisiera poder dar un paseo
por el cielo para aprender
a decirte lo que te quiero.
Es imposible, no puedo
correr por el cielo sin red,
ni encontrar un poeta bajo piel
que cuente lo que por ti siento.
Ahora que te siento tan lejos
me dan ganas de dejar todo.
Sin ti me estoy muriendo
sin ti es que me pierdo.
Lejos me siento tan sólo,
que me estoy volviendo loco
por quererte como te quiero.
Dulce presencia
Duerme en silencio,
si tu la ves,
algo te quema por dentro.
Ángel cuando duerme,
de tanto mirarla,
los ojos duelen.
Mil caricias, mil gestos,
sus ojos mariposas,
batiendo alas al viento.
Una luz ilumina el cielo
si su sonrisa
es tuya por un momento.
Sólo compararla con otra
es un desprecio,
la perfección no tiene copias.
No he conocido nunca
a nadie como ella,
mi vida ya es sólo suya.
En el cielo mil estrellas
y entre todas la más bella
lleva su nombre en su estela.
A su lado no hay noches,
es eterno el día,
si ella no se esconde.
Una flor de primavera
nació con ella y trajo
una caricia eterna.
Las gotas del rocío reflejan,
que ella en realidad
es casi una princesa.
Se empeña en negarlo,
pero el paraíso
está a su lado.
Su vacío es la tristeza
de perderla para siempre
de no tener su presencia.
Echarla de menos
es vivir por ella,
aferrado a su recuerdo.
Lo normal es quererla,
sin poder evitarlo
cuando la sientes cerca.
En el cielo una estrella
dejó para ella un hueco,
al verla se quedó ciega.
En el cielo mil estrellas
y entre todas es la más bella,
mi corazón es para ella.
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